El mercado había hecho los deberes para el escenario equivocado. Las encuestas y las mesas de trading daban ganador a Flávio Bolsonaro, y en la última semana la campaña de Lula hizo lo único que al parecer la izquierda sabe hacer mejor que nadie en estos tiempos: comunicar. Pusieron a Lula a reconocer errores de su gobierno por primera vez, repartieron aumentos del Bolsa Família y beneficios a microempresarios a días de las elecciones, prohibieron las apuestas online, y el diputado André Janones le montó un canal de WhatsApp (el “Exército de Lula”, con más de 10M de personas dentro) al grito de que si ganaban los Bolsonaro moría la democracia.

Lo mismo que veremos (y estamos viendo) en España: sentimentalismo de última hora con maquinaria detrás. Y funciona. Joder que sí funciona. La abstención cayó del 21,1% al 19,2%, los mayores que se habían quedado en casa en la primera vuelta salieron a votar, y esos 3M de votantes nuevos decidieron la elección. Cómo no, Flávio rebotado: veremos si la impugnación del resultado le regala el mismo destino que a su padre…

Yendo a lo nuestro: este lunes 26 en su apertura, la B3 (bolsa de São Paulo), cayó un 10% en minutos y saltó el circuit breaker (el freno automático de 30 minutos que no se activaba desde marzo de 2020 para evitar mayor caída repentina). Reabrió y siguió cayendo. Llegó a perder más de un 17% intradía y cerró un 13,9% abajo, su peor jornada desde la pandemia.

Qué se ha vendido y qué se holdea

Medido en sus ADRs (las acciones brasileñas que cotizan en el NYSE): XP, el mayor broker minorista de Brasil, llegó a caer un 50%. Bradesco, -31,6%. Itaú, -22,6%. Nubank, -19,5% (a Nubank le hemos dedicado un vídeo entero, por cierto). C&A Brasil, moda a crédito, llegó a -50%. Bancos, crédito y consumo: todo lo que vive del ciclo doméstico brasileño, de los tipos de interés y de la credibilidad fiscal maraquera, con una deuda bruta en el 82,9% del PIB que ING llama directamente su “talón de Aquiles”.

Mientras, en la misma bolsa, el mismo día, con el mismo pánico, otros resultados muy diferentes: Vale, la mayor minera de hierro del mundo, -2,8%. Suzano, el gigante de la celulosa, -1,4%. Embraer, que vende aviones en dólares a medio planeta, -0,9%. Es decir, los activos que dependen de quién gobierna han caído hasta 20x más que los que dependen de la tierra y sus compradores extranjeros. Cabe destacar que Petrobras perdió un 17,2% con los pozos intactos y el barril cotizando en dólares igual que el hierro de Vale; cuando tu board lo lleva el Estado, pagas 15 puntos de caída más por la elección que no conviene.

Por qué te importa aunque no tengas un real

El pánico de la bolsa brasileña no es más que una prueba de algo que de lo contrario llevaría meses de análisis. Esto pone precio (con 8% de descuento si lo compras en USD, por cierto), empresa por empresa, a lo que los grandes capitales valoran más del país. Todo lo que necesita que Brasilia se porte bien se repreció en horas, y lo que depende de la tierra y se cobra fuera pasó el día sin despeinarse. Nadie quiere activos que dependen de que salga un partido u otro. Cada vez más, los grandes capitales buscan activos reales, que no se caigan ante la incertidumbre de este mundo tan convulso, sino que se sostengan ante ella. Quieren cabalgar el tigre. Y LATAM es una pata muy importante de esta cabalgata.

De eso va el último vídeo del canal. Aquí tienes el link por si no lo has visto. Son 30 minutos, y es el eje alrededor del cual se irán moviendo todas las ideas e informaciones que vamos a estar tratando desde lapolea.com.

Pronto hablaremos de Paraguay, Itaipú y los $12Bn que quieren convertir Yguazú en la ciudad de la IA (y con ello, como no, del hombre que está detrás de todo esto: Alejandro Zuccolillo). No te lo pierdas.

Nos estamos hablando.

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